Organismos de derechos humanos, de la comunidad gallega y de partidos políticos españoles presentarán mañana una querella para que la justicia argentina investigue los crímenes del franquismo (1936-1977), basándose en el criterio de justicia universal. Es el mismo concepto que utilizó el juez Baltasar Garzón desde la justicia española para juzgar crímenes de lesa humanidad durante las dictaduras argentina y chilena. Ahora, Garzón probablemente sea destituído por prevaricato al investigar estos crímenes y procurar la identificación de los cuerpos enterrados en fosas comunes. Dos organizaciones de ultraderecha adujeron que Garzón sabía que no podía juzgar causas comprendidas en la ley de amnistía que se dictó en 1977, durante la transición entre el franquismo y la restauración democrática, y lograron con ese argumento sentarlo en el banquillo de los acusados.
El abogado argentino Carlos Slepoy, residente en España y uno de los impulsores de aquellos juicios que tomó Garzón, llegó especialmente a Buenos Aires para comenzar las reuniones. La retaguardia participó de la primera, realizada en la sede de Abuelas de Plaza de Mayo. Allí se explicó que se tomarán dos casos testigo, aunque seguramente luego se irán sumando familiares en la búsqueda de la verdad. Se trata del alcalde de Salamanca Elías García Holgado, apresado en 1936 y luego fusilado, y de Severino Rivas, alcalde de Castro Rei, un pueblo de Lugo, fusilado y desaparecido ese mismo año; su cuerpo fue identificado en 2005 durante las exhumaciones en una fosa común.
La presentación supone un apoyo para Garzón en su hora más difícil, mientras en España comienzan a sumarse voces de respaldo.
Este informe comienza con la entrevista exclusiva al historiador catalán Ricard Vinyes. El autor de Irredentas, las presas políticas y sus hijos en las cárceles franquistas (2002) y El Estado y la memoria: gobiernos y ciudadanos frente a los traumas de la historia (2009), fue uno de los testigos propuestos por la defensa de Garzón y rechazados por el juez Varela. Aquí, Vinyes opina sobre la presentación en Argentina y explica cómo puede terminar Garzón.
Aquí debajo la opinión de Luis Cipriano Fernández, de la Federación de Sociedades Gallegas de Argentina, también querellantes, explicando qué significa para la comunidad esta posibilidad de investigar. Sólo en Galicia hubo 30.000 asesinados.
Para el final queda Adriana Calvo, de la Asociación ex detenidos desaparecidos (AAED). Calvo comparó los procesos, tanto de impunidad como de los posteriores intentos de justicia, en Argentina y en España. Además, dejó abiertos varios temas interesantes para alguna charla próxima
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
He encontrado este blog de casualidad. solo quiero decir dos cosas muy brevemente:
1 - No lo han "sentado en el banquillo de los acusados" dos organizaciones de ultraderecha porque no pueden. Ha sido un tribunal que ve indicios de delito en su actuación.
2 - No se le juzga por promover los desenterramientos, si no por ignorar una ley que amnistiaba a los dos bandos de la guerra civil. Poruqe la razón por la que se han querellado los otros es porque Garzón, valiéndose de la misma ley del 77 dijo hace 10 años que no podía investigar aquellos crímenes.
Una parte muy considerable de todo este follón es política, pero no son política las otras dos causas que tiene abiertas: escuchas ilegales y prevaricación y cohecho.
Por cierto, también comentar que es inadmisible petender interferir en la acción de un tribunal de justicia.
Amigo, esperamos que la casualidad siga estando de nuestro lado.
Hemos comentado que un tribunal lo está juzgando por iniciativa de las dos organizaciones. Lo hicimos de esa manera porque aquí las organizaciones de ultraderecha son puramente testimoniales; como es una diferencia importante entre los dos países, quisimos marcarlo de esa manera.
Acerca del punto 2, el Estado dictó la amnistía y también puede desandar el camino; eso sucedió aquí: el Congreso sancionó dos leyes de impunidad a principios de los noventa y las declaró nulas diez años después, por lo cual los juicios, aunque lentamente, están encaminados.
Para finalizar, en la querella se toman hechos ocurridos durante la guerra civil pero se hace incapié en los crímenes cometidos durante el franquismo, hasta 1977. Como fueron delitos cometidos desde el Estado, al menos aquí, pueden ser declarados imprescriptibles.
Gracias por el aporte de las otras dos causas, la de las escuchas y la de cohecho (se lo acusa de haber recibido dinero del Santander).
Cabe preguntarse si las dos causas no políticas se hubieran abierto si Garzón no se hubiese metido en la causa política.
Abrazo y gracias.
Publicar un comentario en la entrada